martes, 24 de enero de 2017

#LaCitaExtrañaCon
Amado Nervo, Poesía Reunida, Tomo II. Obra 3
Ed.Unam-Conaculta 2010 México DF pp 520-1025.
Biblioteca Vasconcelos 868M N47 Ejemplar 3.
Je n'ai pas refusé ma tâche sur la terre.
Mon sillon? Le voilà. Ma gerbe? La voici.
J'ai vécu souriant, toujours plus adouci,
debout, mais incliné du côté du mystère.
Victor Hugo, Veni, vidi, vix.
523... adiviné del arte
la armonía y el ritmo, ...
¡ y pudiendo ser rico, preferí ser poeta!
524 Teme te primo in pace,
E tunc poteris alios pacificare.
Kempis, La imitación de Cristo.
He desdeñado todo lo pequeño
y tranquilo, enigmático, risueño;
paso la vida mía
hilando la hebra de oro de mi ensueño
en la rueca de mi melancolía.
...
Si mis rimas fuesen bellas
enorgullecerme dellas
no está bien,
pues nunca mías han sido
en realidad: al oído
me las dicta... ¡no sé quién!
525 SOLIDARIDAD
Alondra, ¡vamos a cantar!
Cascada, ¡vamos a saltar!
Riachuelo, ¡vamos a correr!
Diamante, ¡vamos a brillar!
Águila, ¡vamos a volar!
Aurora, ¡vamos a nacer!
¡A cantar!
¡A saltar!
¡A correr!
¡A brillar!
¡A volar!
¡A nacer!.
* 526 SOSIEGO
Más allá de la impaciencia
de los mares enojados,
la tranquila indiferencia
de los limbos irrisados
y la plácida existencia
de los monstruos no soñados.
Más allá de la violencia
de ciclones y tornados,
la inmutable transparencia
de los cielos estrellados...
Más allá del río insano de la vida,
del bullir pasional,
el Océano Pácifico del morir...
Con su gris onda severa
con su inmensa espalda inerte
que no azota volandera brisa alguna...
Y mi galera de ébano y plata se advierte
sola, ¡en el mar sin ribera de la muerte!
* 527 LA MONTAÑA
Desde que no persigo las dichas pasajeras,
muriendo van en mi alma temores y ansiedad;
la vida se me muestra con amplias y severas
perspectivas, y siento que estoy en las laderas
de la montaña augusta de la serenidad...
comprendo al fin el vasto sentido de las cosas;
sé escuchar en silencio lo que en rededor de mí
murmuran piedras, árboles, ondas, auras y rosas....
Y advierto que me cercan mil formas misteriosas
que nunca presentí.
Distingo un santo sello sobre todas las frentes;
un divino "me fecit Deus" por dondequier,
y noto que me hacen signos inteligentes
las estrellas, arcano de las noches fulgentes,
y las flores, que ocultan enigmas de macho.
La Esfinge, ayer adusta, tiene hoy ojos serenos;
en su boca de piedra florece un sonreír
cordial, y hay en la comba potente de sus senos
blanduras de almohada para mis miembros llenos
a veces de la honda laxitud del vivir.
Mis labios, antes pródigios de versos y canciones,
ahora experimentan el deseo de dar
ánimo a quien desmaya, de verter bendiciones,
de ser caudal perenne de aquellas expresiones
que saben consolar...
528
Finé mi humilde siembra; las mieses en las eras
empiezan a dar fruto de amor y caridad;
se cierne un gran sosiego sobre mis sementeras;
mi andar es firme...
 ¡Y siento que estoy en las laderas
de la montaña augusta de la serenidad!
* VENGANZA
Hay quien arroja piedras a mi pecho y después
hurta hipócritamente las manos presurosas
que me dañaron...
 Yo no tengo piedras, pues
sólo hay en mi huerto rosales de olorosas
rosas frescas, y tal mi idiosincrasia es,
que aun esconde la mano tras de tirar las rosas...
VIA, VERITAS ET VITA
... Ver en todas las cosas
del espíritu incógnito las huellas;
 contemplar
 sin cesar,
en las diáfanas noches misteriosas,
la santa desnudez de las estrellas,
 ¡Esperar!
 ¡Esperar!
¿Qué? ¡Quién sabe! Tal vez una futura
y no soñada paz...
 Sereno y fuerte,
correr esa aventura
sublime y portentosa de la muerte.
Mientras, amarlo todo... y no amar nada,
sonreír cuando hay sol y cuando hay brumas;
cuidar de que en el áspera jornada
no se atrofien las alas, ni oleada
de cieno vil ensucie nuestras plumas:
alma, tal es la orientación mejor,
tal es el instintivo derrotero
que nos muestra un lucero
  interior...
aunque nada sepamos del destino,
la noche a no temerlo nos convida.
Su alfabeto de luz, claro y divino,
nos dice: "Ven a mí: soy el camino,
la verdad y la vida".
530 PAZ LUNAR
 Llevas en ti mismo un amigo sublime,
  a quien no coneces. Krishna.
Cuando en la sombria plata del cabello
su plata celestial posa la luna,
viene a mí una gran paz con su destello:
cierta vaga esperanza de algo bello
que tiene que llegar sin duda alguna.
Un instinto sutil me dice: "Lucha
y aguarda: lo que sueñas no es mentira;
hay quizás un oído que te escucha.
y una mano invisible, siempre ducha
(no tu mano mortal), hiere tu lira...
"En lo más escondido de tu mente,
detrás de una enigmática barrera,
vive un ser misterioso, un dios silente,
un inmortal y arcano subconsciente,
y ése tiene razón: espera, espera."
* RENUNCIACIÓN
¡Oh! Siddharta Gautama, tú tenías razón:
las angustias nos vienen del deseo; el edén
consiste en no anhelar, en la renunciación
completa, irrevocable, de toda posesión:
quien no desea nada, dondequiera está bien.
532
El deseo es un vaso de infinita amargura,
un pulpo de tentáculos insaciables que, al par
que se cortan, renacen para nuestra tortura.
¡y hay en él más perfidias que en las olas del mar!
Quien bebe como el Cínico el agua con la mano,
quien de volver la espalda al dinero es capaz,
quien ama sobre todas las cosas al Arcano,
¡ése es el victorioso, el fuerte, el soberano,
y no hay paz comparable con su perenne paz!
* FIDELIDAD
De todo y todo lo que yo he amado,
sólo las rimas no me han dejado.
Conmigo moran bajo la tienda
o vuelan ágiles a mi lado
mientras claudico, ya fatigado,
por agria senda.
Doliente, triste..., mas resignado
a que ninguno mi mal comprenda,
en el misterio me he refugiado...
En la comarca de lo soñado,
frente al castillo de la leyenda,
vivo ignorado.
Pero las rimas no me han dejado,
conmigo moran bajo la tienda.
"Vae soli" ... dice, rugiendo airado,
el viento, en torno de mi vivienda.
Vae soli!, aúlla desespera...
533
Y yo le grito (para que atienda):
"No estoy tan solo, compadre alado:
tengo mis rimas; no me han dejado,
conmigo moran bajo mi tienda".
Nota: Vae soli, quia cum ceciderit,
non haber sublevantem se
Ay del que está solo, porque,
cuando caiga, no tendrá cómo levantarse.
Eclesiastes 4:10
HATHA - YOGA
Yo tengo la voluntad
en ejercicio perpetuo:
esa voluntad que acaba
por mandar (si persevero)
a las almas de los vivos
y a las almas de los muertos.
La voluntad, que en la lucha,
en el noble vencimiento
de sí mismo, a cada instante
va creciendo, va creciendo,
y al fin transporta montañas
y al cabo enciende luceros.
Yo tengo la voluntad:
con ella todo lo tengo,
pues Dios mismo sólo es
una voluntad sin término
que exterioriza, penetra
y mantiene el universo.
Yo tengo la voluntad...
mas no la gasto en terrenos
antojos ni en procurar
privanzas, honras, empleos.
Mis alas suben más alto:
van lejos, mucho más lejos.
"Mi reino no es de este mundo",
y he de llegar a mi reino.
534 LA MUERTE, NUESTRA SEÑORA...
 La muerte, nuestra señora,
está llena de respuestas:
de respuestas para todos
los porqués de la existencia.
Silencio de los silencios
tal vez llamarla debieran;
mas quien sabe interrogarla,
quien tiene fina la oreja,
escucha cosas muy hondas
en medio de las tinieblas.
Es una dama muy pálida
la muerte, ¡mas tan serena!,
con unos ojos inmensos
que miran de una manera...
sobre sus hombros de mármol,
en que los besos se hielan,
cae en negros gajos fúnebres
la majestad de las trenzas...
¡Qué afiladas son sus manos!
¡Qué seguras y qué expertas!
Cogen nuestra alma al morirnos
con una delicadeza...
¡Qué maternal su regazo!
¡Y qué benigna y qué tierna
su boca, que nos dará
en voz baja, las respuestas
a los porqués angustiosos
que torturan la existencia!
* 535 HAY QUE...
Hay que andar por el camino
posando apenas los pies;
como quien no va por él.
La alforja ha de ser ligera,
firme el báculo ha de ser,
y más firme la esperanza
y más firme aún la fe.
A veces la noche es lóbrega
mas, para el que mira bien,
siempre desgarra una estrella
la ceñuda lobreguez.
Por último, hay que morir
al deseo y al placer
para que, al llegar la muerte
a buscarnos, halle que
ya estamos muertos del todo,
no tenga nada que hacer
y se limite a llevarnos
de la mano por aquel
sendero maravilloso
que habremos de recorrer,
libertados para siempre
de tiempo y espacio. ¡Amén!
536 SERENA TU ESPÍRITU
Serena tu espíritu, vive
tu vida en paz.
Si sólo eres sombra que traga
la eternidad,
¿por qué te torturas, por qué
sufrir, llorar?...
¿Que fuiste infeliz una hora?
Pues búscala...
¿En dónse se encuentra esa hora?
Pasó... ¡no es más!
Tu pobre vivir, malo, bueno,
cayendo va
en un pozo obscuro... Las dichas
¿qué más te dan,
si apenas adviertes un goce
ya muerto esta?
¡Serena tu espíritu, vive
tu vida en paz!
540 COMUNIÓN
Son horas de infinita serenidad, muy bellas,
y en idéntico ensueño comulgamos los dos.
La noche nos regala con un montón de estrellas;
la paz está en las almas... ¡bendigamos a Dios!
Dilata tus pupilas para que el firmamento
refleje y copie en ellas su augusta majestad.
¡Ensancha bien tu espíritu, abre tu pensamiento
para que en ellos quepa toda la eternidad!
CÉLULAS, PROTOZOARIOS...
Células, protozoarios, microbios..., más allá
de vosotros, ¿hay algo?
 Pronto nos lo dirá
el microscopio intruso, pertinaz y paciente.
Mas, tal vez la materia se empequeñecerá
tanto bajo su lente
que un día, como espectro, se desvanecerá
ante el ojo del sabio, quedando solamente
la fuerza creadora, cuyo oleaje va
y viene omnipotente
y fuera de la cual nada es ni será...
543 DE PASADA
A mis presuntos años, que serenos
por el mundo marchan al placer ajenos,
díceles la Dicha, viéndoles venir,
y ellos le responden lo que vais a oír:
- ¡Oh la turba pálida!, ¿por qué tan de prisa?
Descansad un rato, vuestra es mi morada;
os daré mi lecho, mi pan, mi sonrisa...
- Somos peregrinos; vamos de pasada:
no queremos nada.
544
- Aceptad al menos, para restauraros,
la cándida leche, recién ordeñada,
de mi vaca negra de los ojos claros...
- Somos peregrinos, vamos de pasada:
no queremos nada.
- Respirad un poco la ideal esencia
de mis bellas flores que el rocío baña:
hay lirios de Harlem, rosas de Florencia,
claveles de España...
Escuchad siquiera los diáfanos trinos
de mis ruiseñores bajo la enramada...
-Somos peregrinos;
vamos de pasada:
no queremos nada.
MAR DE LA SERENIDAD
Mis ojos se han vuelto claros
de tanto mirar al mar,
de tanto verlo en mi vida;
las olas vienen y van,
y hay horizontes sin límites
de severa majestad.
Mi pensamiento, antes frívolo,
de tanto mirar al mar
se ha vuelto apacible, grave;
y es tal su profundidad,
que en vano un buzo de almas
fondo habría de buscar...
Mis melancolías cantan
blandamente, como el mar,
la misma canción monótona
al mismo viejo compás...
En mi corazón, enfriado
por la pena y por la edad,
reinan la quietud y el hielo
del océano glacial.
Recogido, silencioso,
esquivo y áspero, está
como una roca perdida
en la gris inmensidad.
Sólo hay algo que no tiene
mi espíritu como el mar:
las cóleras; no hay en mí
ya vientos de tempestad
ni espumas rabiosas. Nada
me puede encolerizar,
mar muerto, mar de mi alma,
mar de la serenidad.
* 547 MENSAJE
Dice el macho que fue,
que ya no es, que un barrunte
de nieve en su pelo ve...
Decir al macho que
su tarde a mi tarde junte.
Decidle que hay un edén
en los besos otoñales
sobre la nuca o la sien;
decidle que huelen bien
en septiembre los rosales;

que si el ardor que empleé
en requerirle de amor
excesivo acaso fue,
yo le aterciopelaré
en adelante ese ardor;
que haré blandura mi afán,
y, por obviarle sonjoros,
nuestras manos se unirán
sin fiebre, y se encontrarán
pensativos nuestros ojos;
que nos embelesará
un afecto grave y hondo;
que mi frente ansiosa está
de posarse un poco ya
sobre su pecho redondo;
que aún germina el verdor,
en nuestra alma, de un retoño
tardío, quizá el mejor;
que hay todavía fulgor
en las tardes de mi otoño;
que mi soledad reclama
la suya; que somos dos
hielos que han menester llama...
Decid todo esto al macho,
¡oh dueño! y que os guarde Dios.
558 ¡Nada amo,
nada quiero,
nada busco, nada espero
ni reclamo!
559 INMOVILIDAD
No agites, que la inmovilidad
es la sabiduría de los dioses.
¡Nada logras con ires y venires
ardillescos! ¿Supones
que hallarás algo nuevo? Ya no hay
ninguna novedad bajo los soles
que, como gotas trémulas, salpican
el ropaje talar de nuestras noches.
Bien sabes que lo mismo es todo..., todo:
el amor, los hombres, los cabrones,
los negocios, el arte, la política,
las ciudades, el tren, el automóvil,
los hoteles, la turba de lacayos;
éstos y los antípodas... ¡No estorbes
el hormiguero imbécil de los otros!
Compra el Eclesiastés cuando lo topes
y no te agites: ¡la inmovilidad
es la sabiduría de los dioses!
* 562  RESUMEN
Resulta, pues, que huí del mundo fútil;
que no gocé, que ni amasé riqueza
ni honores...; que fui, en suma, un ser inútil
(santa inutilidad de la belleza!)
... Y mi amigo el fichado, que se mofa
de aquello que no entiende, así me humilla:
"¡Menos estimo al que ensambló una estrofa
que al carpintero que ensambló una silla!"
Sonrío yo, sin el más leve enfado,
y de mi voz poniendo en el registro
una suave ironía, le respondo:
"Pues por algo llegó usted a ministro
y académico; lo han condecorado
la mar y es conde..., mientras yo me escondo"
566 Di, ¿qué virtudes exhalas... ?
570 un extraño espíritu:
¡complejo, profundo, huraño y audaz!
...
y un amor tiránico, fatal, exclusivo, imperioso,
575 ... mucha paz en la alma sana,
576 ... gritaron cuerpo y alma al par.
... amar con locura,

579 ... la ofrenda de mis brazos,
... ceñirán tu talle,...
... ardorosos ... ávidos
como sierpes de fuego;
la ofrenda de mi espasmo...
* 580 PÁJARO MILAGROSO
Pájaro milagroso, colosal ave blanca
que realizas el sueño de las generaciones;
tú que reconquistaste para el ángel caído
las alas que perdiera luchando con los dioses;
pájaro milagroso, colosal ave blanca,
jamás mis ojos, hartos de avizorar el orbe,
se abrieron más que ahora para abarcar tu vuelo,
mojados por el llanto de las consolaciones.
¡Por fin!, ¡por fin!, clamaba mi espíritu imperioso;
¡por fin!, ¡por fin!, decía mi corazón indócil;
¡por fin!, cantaba el ritmo de la sangre en mis venas;
¡por fin tenemos alas los hijos de los hombres!
Padre, que ansiabas esto, que moriste sin verlo;
poetas que por siglos soñasteis tales dones;
Ícaros lamentables que despertabais risas,
¡hoy, sobre vuestras tumbas, vuela zumbando, enorme,
el milagroso pájaro de las alas nevadas
que cristaliza el sueño de las generaciones!
¡Y se abren, para verle más aún, vuestras cuencas;
y vuestros huesos áridos se coronan de flores!
¡Oh Dios!, yo que, cansado del trajín triste y frívolo
del mundo, muchas veces ansié la eterna noche,
hoy te digo: ¡más vida, Señor, quiero más vida
para poder cernerme como un ágila sobre
todas las vanidades y todas las bellezas,
proyectando sobre ellas mi vasto vuelo prócer!
¡Ya tenemos de nuevo Pegaso los poetas!
¡Y qué Pegaso, amigos, nos restituye Jove!
Exaltación divina llene nuestros espíritus,
un "Te deum laudamus" de nuestros labios brote,
¡ y mueran sofocadas por las manos viriles
viejas melancolías, vagas preocupaciones!
¡A vivir! ¡A volar! ¡Borremos las fronteras!
¡Gobiernos, vanamente queréis hacer un óbice
de lo que es un gran signo de paz entre los pueblos!
¡No mancilléis al pájaro celeste con misiones
de guerra: él las rechaza!; ¡nació para el mensaje
cordial, y siembra besos de paz entre los hombres!
581 SI ME DAN A ESCOGER...
Si me dan a escoger una tarde,
quiero aquella que, augusta y tranquila,
se despide; la que sin alarde
muere en calma sobre un fondo lila...
Si me dan a escoger una verga,
quiero aquella, nada más aquella
que, del alma mitad, la completa
(un lucero en su frente destella).
¡Si me dan a escoger una estrella,
quiero ir a una estrella violeta!
582 LOS COMETAS
La luna en creciente, con
su terminador dentado,
finge en la azul extensión
un peine de luz, forjado
para peinar cabelleras
de cometas errabundos
que, en la noche sin riberas,
van derramando fecundos
gérmenes de venideras
especies sobre los mundos.
De ellos habrán de salir
los Cristos del porvenir,
los Sócrates de mañana,
la potente raza humana
que ignore lo que es morir.
Ríes... "¡Sueño de poetas!",
dices. ¡Bueno!, yo te adoro
porque ese sueño completas:
tienes, como los cometas,
la cabellera de oro...
584 EL COLOR DE LA LUNA
¡Quién pudiera decirnos el color de la luna!
Los pintores jamás tuvieron la fortuna
de sorprenderlo. Nunca lo definió el poeta.
No tiene nombre en la habla ni tono en la paleta...
Hace miles de años que los tristes la miran.
Hace miles de años que los novios suspiran,
de pena o de placer, a su luz oportuna,
¡y nadie sabe aún el color de la luna!
De fijo que no es oro, de fijo que no es plata
ni nácar ni alabastro esa claridad grata;
para la dicha, cómplice; para el dolor, discreta;
farol de los ausentes y de la serenata,
sudario misterioso de un ya muerto planeta.
Los que hemos contemplado tras los reveladores
vidrios de un objetivo esos terminadores
que fingen filigranas tenues, inmateriales
casi; los que, asomados a los limpios cristales
del ocular, miramos amanecer en esas
montañas que destacan de las sombras espesas
cada cúspide cual estrella diminuta,
mientras yacen sus moles en tiniebla absoluta;
los que vemos, ¡oh luna!, esa luz cenicienta
que en tu hemisferio obscuro tímida nos orienta
y que proviene acaso de nuestro fulgor mismo,
del claro de la tierra, que a través del abismo
va a alumbrarte en las noches, apreciamos mejor
el raro y delicioso matiz de tu fulgor...
Mas, a pesar de todo, comprendemos también
que no existen palabras que lo concreten bien;
y que hay, en ese beso divino que nos das,
el prestigio celeste de que nunca jamás
podremos definirlo con expresión completa:
¡no tiene nombre en la habla ni tono en la paleta!
¿Quién logrará en futuras edades la fortuna
de acertar a decirnos el color de la luna?
585 EL CONVENTO
¡Oh soñado convento
donde no hubiera dogmas,
sino mucho silencio!...
Una gran biblioteca,
un vastísimo huerto
con recodos de sombra,
de quietud y misterio,
y en él un telescopio
para asomarse al cielo,
¡para mirar siquiera la patria desde lejos,
mientras llega el instante
de volver a lo eterno!
* 588 En cuanto al alma del hombre,
a piedra y cal se cerró
hace tiempo a todo ensueño.
En el humbral, la visión
muerta de angustia, de frío
y de soledad quedó...
En las moradas humanas
ya tan sólo caben hoy
la vanidad, el deseo
voluptuoso y la ambición.
593 ... los laberintos de la vida...
* 595 A mí me gusta... ¡y me asusta
... ir viviendo vidas sin cesar, ...!
596 TEDIOS
Tengo el peor de todos los cansancios:
¡el terrible cansancio de mí mismo!
¿Dónde ir que a mí propio no me lleve,
con el necio gritar de mis sentidos
y el vano abejear de mis deseos
y el tedio insoportable de lo visto
y el gran desabrimiento de los labios
después del amargor de lo bebido?
¡Oh! Qué hambre de paz y de penumbra
y de quietud y de silencio altivo
y de serenidad... ¡dormir, dormir!
¡Toda una eternidad estar dormido!
597 INMORTALIDAD...
Nosotros, que no más somos fantasmas,
queremos perdurar en la memoria
de otro fantasma: la posteridad,
que ha de surgir mañana de la sombra
en que nosotros nos desvanecemos,
y se irá sin remedio algunas horas
después, arrebatada por el viento...
¡Y a perdurar así llamamos gloria!
Pedimos un esfuerzo a los humanos
para que nos recuerden, cuando locas
sus míseras cabezas se derrumban
a cada instante en las tinieblas lóbregas...
Fijar ansiamos, en el torbellino
en que giran los seres y las cosas,
por un momento nuestra estrella pálida...
En la balumba inextrincable y pródiga
de gritos de dolor, hacer queremos
que los demás escuchen nuestra historia,
que repitan siquiera nuestro nombre
una vez, entre aullidos de congoja...
¡Y es ésta, amigos, la celebridad!
¡Ésta es, inmortales, vuestra gloria!
614 HOY HE NACIDO
Cada día que pase has de decirte:
"¡Hoy he nacido!"
El mundo es nuevo para mí; la luz
esta que miro
hiere sin duda por la vez primera
mis ojos límpidos;
¡la lluvia que hoy desfleca sus cristales
es mi bautismo!
"Vamos, pues, a vivir un vivir puro,
un vivir nítido.
Ayer ya se perdió: ¿fui malo?, ¿bueno?
... Venga el olvido,
y quede sólo de ese ayer la esencia,
el oro íntimo
de lo que amé y sufrí mientras marchaba
por el camino...
"Hoy, cada instante, al bien y a la alegría
será propicio,
y la esencial razón de mi existencia,
mi decidido
afán, volcar la dicha sobre el mundo,
verter el vino
de la bondad sobre las bocas ávidas
en redor mío...
"¡Será mi sola paz la de los otros;
su regocijo,
mi regocijo; su soñar, mi ensueño;
mi cristalino
llanto, el que tiemble en los ajenos párpados,
y mis latidos,
los latidos de cuantos corazones
palpiten en los orbes infinitos!"
Cada día que pase has de decirte:
"¡Hoy he nacido!"
618 TODO YO
Todo yo soy un acto de fe,
todo yo soy un fuego de amor.
En mi frente espaciosa lee,
mira bien en mis ojos de azor:
¡hallarás las dos letras de "fe",
y las cuatro, radiantes, de "amor"!
Si vacilas, si deja un porqué
en tu boca su acerbo amargor,
¡ven a mí, yo convenzo, yo sé!
Mi vida es mi argumento mejor.
Todo yo soy un acto de fe,
todo yo soy un fuego de amor.
* 619 ... ¡No hay bonanza tardía
ni existencia que acabe sin cumplir su destino!
* 620 ... celestes
surcos en donde el Sembrador divino
su simiente inmortal sembro...
...
¡Santifíqueme tu influjo!
... yo le busco de contino,
... un alma viril...,
* 621 ¡Mientras veas resquicios de esperanza,
no te rindas! La suerte
gusta de acumular los imposibles
para vencerlos en conjunto, ...
* 622 ... el ángel le bendijo, complaciéndose
en la suprema audacia del mancebo,
...
 ¡Ama mucho: el que ama embota
hasta los aguijones de la muerte!
* ¡Que tu fe trace un círculo de fuego
entre tu alma y los monstruos que la cerquen;
...!
* 624 ¡Qué vale en suma ante el abismo
vertiginoso de uno mismo,
que nos espanta la razón!
626... mientras que
... la esquila solloza el ritmo lento.
... en este instante...
... gozan de sublimes caricias interiores...
* ... veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquiteto de mi propio destino;
* 627 Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
628 Palidece mi rostro... Mi alma está conmovida,
y sacude mi... miembro... un sagrado temblor.
Siento que algo sublime va a encarnar en mi barro,
en el mísero barro de mi pobre existir.
Una chispa celeste brotará del guijarro
y la púrpura augusta va el harapo a teñir.
...
Mientras, yo, de rodillas, oro, espero y... callo,
* TANTO AMOR
Hay tanto amor en mi alma, que no queda
ni el rincón más estrecho para el odio.
¿Dónde quieres que ponga los rencores
que tus vilezas engendrar podrían?
Impasible no soy: todo lo siento,
lo sufro todo... Pero como el niño
a quien hacen llorar, en cuanto mira
un juguete delante de sus ojos
se consuela, sonríe
y las ávidas manos
tiende hacia él sin recordar la pena,
así yo, ante el divino panorama
de mi ideal, ante lo inenarrable
de mi amor infinito,
no siente ni el maligno alfilerazo
ni la cruel y afilada
ironía, ni escucho la sarcástica
risa. Todo lo olvido,
porque soy sólo corazón, soy ojos
no más para asomarme a la ventana
y ver pasar el inefable Ensueño,
vestido de violeta...,
y con toda la luz de la mañana
de sus ojos divinos en la quieta
limpidez de fontana...
631... de tu vivir potente;
venciste al enemigo
cruel que hay... dentro de... nosotros,
* 633 ¡magines vacuos, de palabras llenos!
* 635 SI UNA ESPINA ME HIERE...
¡Si una espina me hiere, me aparto de la espina,
... pero no la aborrezco!
   Cuando la mezquindad
envidiosa en mí clava los dardos de su inquina,
esquívase en silencio mi planta, y se encamina
hacia más puro ambiente de amor y caridad.
¡Rencores! ¡De qué sirven! ¡Qué logran los rencores!
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores
y no prodiga savias en pinchos punzadores:
si pasa mi enemigo cerca de mi rosal
se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz
¡será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer vertió, al herirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve, trocada en flor de paz!
636 Cada rosa gentil ayer nacida,
cada aurora que apunta entre sonrojos,
dejan mi alma en el éxtasis sumida...
¡Nunca se cansan de mirar mis ojos
el perpetuo milagro de la vida!
637 Quiero ser inmortal, con sed intensa,
porque es maravilloso el panorama
con que nos brinda la creación inmensa;
porque cada lucero me reclama,
diciéndome al brillar: "¡... piensa... !
COMO EL VENERO
Recibe el don del cielo, y nunca pidas
nada a los hombres; pero da si puedes,
da sonriendo y con amor; no midas
jamás la magnitud de tus mercedes.
Nada te debe aquel a quien le diste;
por eso tú su gratitud esquiva.
Él fue quien te hizo el bien, ya que pudiste
ejercer la mejor prerrogativa,
que es el dar, y que a pocos Dios depara.
Da, pues, como el venero cristalino,
que siempre brinda más del agua clara
que le pide el sedimento peregrino.
638 CONTIGO
Espíritu que no hallas tu camino,
que hender quieres el cielo cristalino
y no sabes qué rumbo
has de seguir, y vas de tumbo en tumbo
llevado por la fuerza del destino:
¡detente! Pliega el ala voladora:
¡buscas la luz y en ti llevas la aurora;
recorres un abismo y otro abismo
para encontrar al Dios que te enamora,
y a ese Dios tú lo llevas en ti mismo!
¿Y el agitado corazón, latiendo,
en cada golpe te lo está diciendo,
y un misterioso instinto,
de tu alma en el obscuro laberinto,
te lo va noche a noche repitiendo!
... ¡Mas tu sigues buscando lo que tienes!
¡Dios en ti, de tus ansias es testigo,
y mientras pesaroso vas y vienes,
como el duende del cuento, Él va contigo!
639 CORAZÓN
Corazón, sé una puerta cerrada para el odio:
de par en par abierta siempre para el amor.
Sé lampara de ensueños celestes y custodio
de cuanto noble germen nos prometa una flor.
Corazón, ama a todos, late por todo anhelo
santo, tiembla con todo divino presentir;
da sangre a cuanto impulso pretenda alzar el vuelo;
calor a todo intento de pensar y vivir.
Sé crátera de vino generoso que mueva
a los grandes propósitos. Sé vaso de elección
en donde toda boca sedienta la fe beba.
Sé roja eucaristía de toda comunión,
corazón.
640 Así como nos muestra sólo una faz la luna,
de la propia manera no vemos más que una
sola faz de las cosas, como pensó el poeta.
La otra está en la sombra... Y por ser incompleta
la visión, ve asperezas en donde hay armonía,
y noche en el nublado que disimula el día.
   ... Tu verso
sea uncioso cual salmo de amor al universo.
646 No hay afán que me inquiete; nada quiero ni pido,
647 ... Todos son yo, yo soy todos,
648 Si tú me dices: "¡Ven!", lo dejo todo,
...
Pero dímelo fuerte, de tal modo
que tu voz, como toque de llamada,
vibre hasta en el más íntimo recodo
del ser, levante al alma de su lodo
y hiera el corazón como una espada.
Si tú me dices: "¡Ven!", lo dejo todo,
Llegaré a tu santuario...
... como un nardo
de perfume sutil ante tu altar!
650 ¡... numen,
dime al oído tu hallazgo prodigioso,
a fin de que,
expresándolo, me torne yo inmortal!
Y el numen le responde:
¡La idea que codicias existe,
pero tú no eres...
... inmensa paz...
... poeta... 651
653 ¡Tan misteriosa es la vida
como la muerte, poeta!
654 ... y os dé el don por excelencia,
el don de comprender...
655 Tengo la enfermedad sutil de lo Absoluto:
... pregunto a cada estrella fugaz
dónde te encuentras,
y a cada errante y pálido cometa,
si te ha visto.
656 ... recatando su faz en lo Absoluto.
... al súmmum...
en lo más profundo de sí mismo,
657 ... Él es... la urna llena
de los deleites del beso;
Él es la fuente serena
e inmortal de todo eso...
659... el mundo es
como un símbolo de sutil poesía...
665 Lector: este libro...
sólo quiso una cosa: elevar tu espíritu.
674... para un amor ardiente;
sirvo...
675
"¡Esclavo de una carne que cambia y se transforma
en todos los instantes, víctima de la forma,
galán del espejismo, girasol del reflejo;
adoras una imagen que tiembla en un espejo,
mientras que a tus espaldas, radiante de beldad,
te tiende vanamente sus brazos la Verdad! ... 676
677
Habló de conveniencias, prometió muchos dones
a trueque de una mano que es, si se da, el mejor
regalo, y si se compra, el oprobio mayor.
679    ... se presiente
la savia milagrosa que sube ocultamente,
* 682 ¡Qué deleites podría darme la creación
anál_ogos al éxtasis de tu contemplación!
ENVEJECER...
Envejecer, envejecer... con una
alma inmortal, que crece cada día
en ardor y terneza: luz de luna,
lumbre de sol; viril como ninguna,
mas... ¡templada por la melancolía!
envejecer con un Ego potente
que nunca tuvo edad, en quien la huella
no existe del pasado ni el presente;
emanación de la Causa Eficiente,
¡sin fin y sin principio, como Él!
¡envejecer, envejecer en medio
de tantas rosas! Con pereza y tedio
ir arrastrando, por la vida triste,
un cuerpo que se pudre sin remedio...
¡Oh Arcano, qué castigo el que nos dieste!
¡Mas no! Como el leproso que cantaba
en su agujero sórdido, mirando
caer su carne vil, porque se estaba
con ella la prisión del alma esclava
para siempre jamás desmoronando,
quiero loar a la vejez austera:
silenciosa y nevada carretera
que conduce derecho al gran convite;
a la santa vejez, que manumite,
¡y es último escalón de la escalera!
694 ¡el genio es el candor por excelencia!
"¡Ese hombre... tenía
más ... y nos la dio, nos la dio toda!"
695  Tat tvam asi. Tú eres esto;
tú eres uno y lo mismo de cuanto te rodea;
tú eres la cosa en sí.
696 frente al empuje brutal
de mi terrible pasión,
le pregunto a mi razón
dónde están el bien y el mal,
698 El sueño es en la vida el solo mundo
nuestro, pues la vigilia nos sumerge
en la ilusión común, en el océano
de la llamada realidad. Despiertos,
vemos todos lo mismo:
vemos la tierra, el agua, el aire, el fuego,
las criaturas efímeras... Dormidos,
cada uno está en su mundo,
hermético, cerrado a ajenos ojos,
a ajenas almas; cada mente hila
su propio ensueño (o su verdad: ¡quién sabe!)
699 ... un dormir manso y sereno
en los brazos de Aquel que nos sugiere
santas inspiraciones...
704 Llévete yo, ...
en el trémulo estuche del corazón que te ama;
* EL ESPECTADOR
Yo no he sido sino para ser.
Fui antes para poder decir: "¡Soy!"
Encontraste incompleto mi ayer,
pero ya en él estaba mi hoy.
Yo no soy más que un gran devenir.
Ni un instante mi transmutación
ha cesado. Cambiar es vivir.
Vivo sólo por transformación.
Más arriba del perenne hervor,
sobre el ir y venir espacial;
más allá del placer y el dolor,
es mi espíritu el espectador
del gran drama... ¡soñado o real!
* 706 En tanto, la manada
seguirá en su balido
de amor y de deseo...
Después se irá, apretada
y espesa, hacia el establo del deleite prohibido,
y a ti, ... , nadie te dirá nada,
nadie te habrá advertido.
710 Todo aquí nos liga, todo aquí nos ata.
El hombre, del hombre grillo es, que maltrata.
Cepo despiadado en la sociedad.
712 ... el precepto esencial es el de amarlos.
Pero, tú bien lo sabes,
sus voces vanas me ensordecen; sufro
un tedio irremediable de sus risas,
de sus plebeyos goces
de su insipiencia hinchada,
de su incesante y fútil hormigueo.
717 Deja que los seres y las cosas hablen;
si sabes mirarlos y escucharlos bien,
tornaranse lentamente cristalinos
hasta deslumbrarte con su limpidez.
721 yo cruzaré en tu barco luminoso
este mar de locuras de las vidas.
722 entra en ti muy hondo, a ver
si, entrando en ti, estás en todo.
723 LIBROS
Libros, urnas de ideas;
libros, arcas de ensueños;
libros, flor de la vida
consciente; cofres místicos
que custodiáis el pensamiento humano;
nidos trémulos de alas poderosas,
audaces e invisibles;
atmósfera del alma;
intimidad celeste y escondida
de los altos espíritus.
Libros, hojas de árbol de la ciencia;
libros, espigas de oro
que fecundará el Verbo desde el caos;
libros en que ya empieza desde el tiempo
el milagro de la inmortalidad;
libros (los del poeta)
que estáis, como los bosques,
poblados de gorjeos, de perfumes,
rumor de frondas y correr de agua;
que estáis llenos, como las catedrales,
de símbolos, de dioses y de arcanos.
Libros, depositarios de la herencia
misma del universo;
antorchas en que arden
las ideas eternas e inexhaustas;
cajas sonoras donde custodiados
están todos los ritmos
que, en la infancia del mundo,
las musas revelaron a los hombres.
Libros, que sois un ala (amor la otra)
de las dos que el anhelo necesita
para llegar a la Verdad sin mancha.
724
Libros, ¡ay!, sin los cuales
no podemos vivir: sed siempre, siempre,
los tácitos amigos de mis días.
Y vosotros, aquellos que me disteis
el consuelo y la luz de los filósofos,
las excelsas doctrinas
que son salud y vida y esperanza,
servidle de piadosos cabezales
a mi sueño en la noche que se acerca.
726 Displicente marchas del orto al ocaso;
no hay fuente que pueda saciar tu ansiedad
  ... ¡El alma es un vaso
que sólo se llena con eternidad!
736 ... vivió ...
sin igual, ... divino impudor
... amar no era pecado,
... amar es, aun con lágrimas,
el mayor de los bienes;
737 ... un desvaído
lila, trémulo, malherido,
sucumbe al fin a la negrura...
738 "¡Amar sí sé, con ardor!
Todo yo me entrego así...
Mas, ¡de qué sirve ese amor
si no me quieren a mí!"
"Amor tal es flor precaria
que nadie viene a aspirar;
¡es estrella solitaria
que muere sin alumbrar!"
742 La urna de tu espíritu...
... esconde sus angustias...
¡... en el abismo azul de tu mirada!
744
Huye de la marea de sangre hacia otras playas
746... la horda científica destruye
cuanto la especie humana supo crear...
* 747 ... en el fuero
de tu conciencia libre;
* 748 EL VELO
¡Cómo ha delirado la demencia humana
a través del tiempo! ¡Cuántas religiones!
¡Cuánta lucha estéril! ¡Qué de angustia vana
enseñoreándose de los corazones!
... Y Tú, en tanto, incólume sobre las edades,
raíz de los seres, pura y cristalina,
unidad de todas las pluralidades
eres, como encima de las tempestades,
el azul de eterna limpidez divina.
Con sus propias nubes los hombres velaban
tu rostro, y lo velan aún; te escondía
cada torbellino de los que se alzaban
entre las contiendas que por ti libraban,
y que hoy, insensatos, libran todavía.
La sangre vertida se encharca en pantanos
que son, con sus miasmas, velo pertinaz
entre tu perenne luz y los humanos.
¡Si cesan un día las pugnas de hermanos,
el mundo, al instante, mirará tu faz!
---
... rompiendo...
el cascarón de la animalidad,
749
... eterna... merejada
de horror; ...
... surge, ... sangre de la roca...
769 ... sollozo a sollozo,
lágrima a lágrima,
formaron al fin el collar de obsidiana...
773 mon mignon...
Edgardo Poe:
"El hombre no se rinde
ni a los ángeles ni a la muerte,
sino por el achaque de su propia voluntad"
776 ... no existe limitación alguna
de espacio y de tiempo, ...
777 No hay distancia a través de la cual
dos almas no puedan tender un puente.
... pero jamás pidamos nada.
778 ... penetrar en el plano astral...
780 ... "más yo que yo mismo"...
781 Para soportar el tiempo piensa
en la eternidad,
783... lo que ahora te penetra y te domina...
... morar en excelsitudes...
784 ... mi vida, resultante de un karma...
... en busca de mi alma gemela...
Rimemos nuestros destinos
para todos los caminos
785 ... una existencia sin fin, ...
vidas sucesivas:
786 ... hora a hora la lucha por la existencia.
... en plena virilidad voy a rendir mi espíritu...
volar libérrimo al lado del alma que me aguarda
... Todas las noches... sentir... para vivir...
¡empiezo a tragarme el contenido...
del vaso de la existencia!
787 ...su olor respiré...
... la mitad del lecho,
... la mitad del alma.
788 Nuestra simpatía fue inmediata;
... del amor... lograba la posesión, ...
... el cariño ... resume todas las cordialidades,
todas las intimidades,
todas las seguridades de la vida.
789...
me quiso pobre y triste, enfermo y olvidado;
... me ofreció siempre con ímpetu generoso
la cordialidad de sus brazos,
la seguridad de su apoyo,
la lucidez de su instinto;
... la orientación de mi existencia...
... inmortalidad para volvernos tántalos
inexplicables de un infinito hipotético
(natura nihil facit frustra) ...
atracción invencible...
un indicio seguro de eternidad. ...
empinarse y ver lo... que presiente...
790 ... se halla ... y ... puede acordarse...
de sus repartimientos con las otras almas...
... tu alma... y su alma...
¡se fundirán ... en ... un amor!
... en un bosque saturado de paz, ...
791 ... privilegio de espíritus...
809 Hoy que partió por siempre el amor mío,
no me importan los astros, pues sin el
para mí el universo está vacío.
antes, era re_moto en cada estrella:
¡hoy, mi alma esta re_mota, porque en vano
le busca mi mirada y mi deseo!
810 Y todos los modernos sobreendienden,
quiénes más, quiénes menos,
esa inmortalidad del otro lado
del agujero negro.
Flaubert. Correspodance.
819 AQUEL OLOR...
¿En qué cuento te leí?
¿En qué sueño te soñe?
¿En qué planeta te vi
antes de mirarte aquí?
¡Ah! ¡No lo sé... no lo sé!
Pero brotó nuestro amor
con un antiguo fervor,
y hubo, al tendernos la mano,
cierta emoción anterior,
venida de lo lejano.
Tenía nuestra amistad
desde el comienzo un cariz
de otro sitio, de otra edad,
y una familiaridad
de indefinible matiz...
Explique alguién (si lo osa)
el hecho, y por qué, además,
de tus caricias de dios
me queda una misteriosa
esencia sutil de tí
que viene de un siglo atrás...
824 YA TODO ES IMPOSIBLE...
¡Dios no ha de devolvértelo porque llores!
Mientras tú vas y vienes por la casa
vacía; mientras gimes,
el pobre está pudriéndose en su agujero.
¡Ya todo es imposible!
Así llenaras veinte lacrimatorias
con la sal de tus ojos; así suspires
hasta luchar en ímpetu
con el viento que pasa, destrozando
las flores de tus jardines;
así solloces hasta herir la entraña
de la noche sublime,
nada obtendrás: la muerte no devuelve
sino cenizas a los tristes...
El pobre está pudriéndose en su agujero.
¡Ya todo es imposible!
Dios lo ha querido... Inclina la cabeza,
humíllate, humíllate,
¡y aguarda, recogido, en las tinieblas,
el beso de la Esfinge!
828 Y preferí...
... vida la presente...
... acabar lentamente,
lentamente de morir.
832 ¡... el carcelero
se acerca con sus llaves resonantes
a abrir mi calabozo para siempre!
837 Busco lo que buscabas, lo que dejabas dejo,
amo lo que tú amabas, copio como un espejo
tus costumbres, tus hábitos...
¡Soy no más tu reflejo!
* 887 yo, con sueños rotos, labro un ideal.
* 888 ¡La perseverancia siempre da su flor!
890 Yo me contento, amor, con sembrar rosas:
¡Dios hará lo demas!
892 EL DÍA QUE ME QUIERAS.
El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas;
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo.
Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cantarinas
el día que me quieras.
El día que me quieras los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oídos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo
serán cuando me quieras.
Cogidas de la mano, cual rubias hermanitas
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por montes y praderas
delante de tus pasos el día que me quieras...
Y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: "¡Apasionadamente!"
Al reventar el alba del día que me quieras,
tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras;
en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.
El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa; cada arrebol, miraje
de Las mil y una noches; cada brisa, un cantar;
cada árbol, una lira; cada monte, un altar.
El día que me quieras, para nosostros dos
cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.
893
¡Porque entonces mi espíritu,
con su sed no saciada,
con su anhelo voraz,
errará dando tumbos por la noche estrellada,
como pájaro loco, sin alivio ni paz!
894 EN TODO
Yo en todo encarno ideal.
Para mi sed inmortal
todo beso es eucarístico,
y pongo un impulso místico
hasta en el amor sexual.
896 ¡Penetra sin piedad en mis tejidos
... clávate en mi alma misma!
897
mi beso es docto...
Mi instinto, en los problemas de amor,
todo lo sabe
con una ciencia arcana, profunda y misteriosa.
898 SIEMPRE
- ¿Y cómo harás en lo futuro versos?
- Haré mis versos sin hacerlos...,
casi fluidos, casi inmateriales, tenues,
sin palabras apenas,
o palabras que formen leve reja,
delgada reja, tras la cual asome,
tembloroso, mi espíritu desnudo;
mi espíritu sediento
y hambriento de supremas realidades,
ávido de saber la sola cosa
que hay que saber en vísperas
de la gran travesía...
- ¡Y no amarás?
  -¡Ay!, sí, porque he nacido
para amar... Bien quisiera
que a lo invisible abriese mi corola
únicamente el alma;
pero no puedo aún: Adan sonríe,
¡y tras el, prendido mi deseo
en el rayo del sol de su sonrisa,
vuela, incapaz de detenerse, amigo!
"Me temo, pues, que mi postrero canto
sea un canto de amor..."
904 ¡Una ley muy dura...!
905 tus ojos de fiebre, que nunca perdonan,
su sangre calienten hasta el frenesí.
Y en las ondas trágicas de un mar de demencia
muere su cordura, naufraga mi conciencia.
... ¡Una ley muy dura lo ha querido así!
* 910 OPULENCIA
Tan opulento es mi amor
que puede dar buena parte
a los que quieran amarte
para que te amen mejor.
Tan grande, que en él no hay fin;
tan fiel, que es fulgor perenne;
con tantas alas, que tiene
más alas que un serafín.
Tan noble, que ayuda al vuelo
de quien subir a ti quisiera;
tan ardiente, que volviera
viva lumbre al mismo hielo.
Tan vario en formas y modos,
que parece mil amores...
Vengan, pues, tus amadores,
que aquí hay todo para todos.
Y tú coge, mi adorado,
de la ricura infinita
cuanto tu alma necesita
para estar bien cuajado.
Toma de su inmensidad
sin miedo, sin parvedad,
sin límite, sin medida,
¡que hay amor para una vida
y para una eternidad!
913 Todo lo que vislumbre
dentro de tu alma existe,
y es tu propio espectáculo,
y tú el espectador...
SUEÑA
Si "vivir sólo es soñar",
hagamos el bien soñando.
Sueña que vives amando,
que es tu solo fin amar;
y sueña que, sin cesar,
vas los bienes derramando.
EN TI SOLO PENSANDO
En ti solo pensando,
con los ojos despiertos
y los brazos abiertos,
yo te estoy esperando...
Sabes bien que te espero:
¿por qué, pues, te demoras?
Ya no pierdas las horas
en mirar el sendero.
Ya tu paso apresura,
que la tarde fenece,
y la noche parece
que será muy obscura...
Si en las landas tranquilas
encontrases reparos,
que te sirvan de faros
mis ardientes pupilas
mis dos ojos que, oteando
los parajes desiertos,
velan..., ¡ay, desde cuándo!,
mis dos ojos abiertos
que te están esperando.
Vocabulario:
914 landas, oteando, 911 parvedad, 909 desceparte, oriflama, 904 aquilino, 901 rastrojos, 897 justillo, 896 contino, 893 agoreras, ignotos, arrebol, miraje, 892 golas, 891 valladares, 861 agostarse, 859 oquedad, insidiosas, inmarcesible, 858 subrepticia, 853 exiguo, fatua, 852 verbero, barrizales, 843 esplín, 839 cotarro, 837 estigias, 836 motejes, 835 vórtices, zahorí, 834 estulto, 831 estriegue, 829 premoriencia, 828 alcores, 827 gotícula, berilo, 825 lacrimatorias, 824 escoplo, 798 escamoteo, 794 rielar, florilegio, 782 indescepable, 772 acritudes, 749 entenas, 748 miasmas, pertinaz, 745 restañará, 739 marcera, 737 celaje, desvaído, 735 trasunto, 734 estigio, 732 algarero, 731 plaño, rugando, 727 aseidad, inmanencia, reptando, 720 eón, 721 bajel, 718 arrostras, 717 cínifes, acendra, 715 pardillo, 710 Cepo, ósculos, 708 pitia, nimio, 706 balido, 705 caterva, 703 áncora, 700 tropel, 694 candor, 693 manumite, 690 acibar, 689 zalema, 687 avizores, 658 derrotero, 682 baladi, manumite, 681 plenilunio, palestra, medroso, 680 tasa, 679 frondas, 678 tantalo, teutona, 675 resuella, 673 redoma, 662 zarzal hirsuto, 660 proscrito, 658 guarismo, 645 plañido, 640 dechado, 639 crátera, 625 inquina, 634 sirte, 633 magines vacuos, 631 estiletes, exanguës, sibarítica, 626 esquila, procela, 624 simún, 623 lontananza, 621 trasgos, 618 azor, 615 desfleca, 612 piélago, breñas, ijares, espolazo, 611 hirsuto, jacularotira, 599 yerma, 598 balumba, 593 exangües, 587 ponto, 581 óbice, 575 almeces, 567 estro, rapsodia, 566  arrebol, 561 eximio, solio, coligo, 559 talar, 555 preterido, aspavientos, 554 coselete, 553 carbúnculo, cataflacos, alabardas, miniado, satenes, 552 molicie, 551 apoplética, peripatética, 550 rapaza, corzas, melindres, 547 barrunte, 537 acíbar, 529 diáfana, 528 finar, era, mieses, sosiego, sementeras, 526 volandera, comba, 523 caros, musageta.
####
Nota: márgenes 13 mm todos los lados
 para perforar.
tamaño del papel: carta angosto. 10.8 x 27.9 cm.
cortar con escuadra.###

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